jueves, 8 de septiembre de 2011

MEDIA HORA CON MICROSOFT WORD ( AFANES)


7 am: la lluvia se cansa; mi improvisada agenda  electrónica salta, hoy es un día con un nombre común, de esos que se repiten semana tras semana,  mes  tras mes, año por año, siglo por siglo, los hombres somos los únicos que hacemos que cada lunes que  existe hoy no sea el mismo que existió ocho días atrás y existirá ocho días adelante ( los hombres somos los únicos que le cambiamos el sabor a la receta del tiempo)  esta agenda me ayuda a programar horas que hasta ayer eran inexistentes, hoy la vida me acompaña, mi corazón late con fuerza, recuerdo un matrimonio amigo que habla de los beneficios del agua fría… pienso solo en lavar algunas partes del cuerpo con cobardía, pero la necesidad de saberme  viva me tira por completo y desnuda al agua y lo disfruto, ya lista, voy a  ver el sol que aun se maquilla vanidoso tras grises cortinas de nubes,   vuelo buscando a mi amiga pajarito quien no abre la puerta del nido, duerme… a olvidado. Sigo caminando, la agenda electrónica se descuadra, el día  que programe ayer no es el de hoy,  20 pasos y una cruz de destinos….  occidente  y norte harán el día,  voy a la casa de la tía abuela Norita , una casa  antigua… impecable brillo en la madera y en sus muebles de medio siglo, la saludo con alegría, sabe Dios que sus ojos  me devuelven la mirada de la madre que  ya no tengo, la voz de la abuela que ya no escucho, toda ella es la parte de sangre que me pertenece, la herencia de calor que me queda,  mi futuro sin su marcada fuerza, no se ve tan interesante, la saludo de beso y alegria, su vieja y conservada grabadora esparce  por toda la casa un pasillo arriao que me dan ganas de bailar con ella, pero hace las arepas, charlamos, esta impecable, es una dama, esta mujer no tiene un solo dogma y lo único que le duele, es no tener mas tiempo para seguir batallando el mundo,  en su memoria tiene  historias de todos los tiempos  a su manera, a su manera tan pura, la música sigue en el aire, ahora es  fox, las nubes tejen su balcón, mi agenda electrónica grita desde la cartera, pero  estoy en otro tiempo.
 A las 8: 40 am, revisamos las otras consolas,  son hermosas!  1921,1931 –hay que arreglarles la aguja a los tocadiscos!- dice la tía, yo con 30 me siento de 10, hay que arreglarles la aguja para poder escuchar los acetatos,  los que heredé de mi madre y  los tuyos!-  La observo mientras habla  de todo cuanto le gusta la música ( … pero tenemos que arreglarlos ya tía  ¡ ya! ) pienso en ella tan blanca y bella, que  la renegada muerte no va a esperar y mucho menos avisará cuando, para arreglar la aguja del tocadiscos, y menos que le va a importar lo que  yo haya cuadrado en mi destartalada agenda electrónica. …

( todo el día fue al lado de la tía, fue hermoso…)