jueves, 25 de agosto de 2011

ABOGADO AZUL

Fueron otros, no él,  quienes rompieron la promesa
Somos nosotros no él, quienes tenemos afán de monedas
Nosotros mismos creamos las guerras
A él nunca se le ha visto con un fusil, o dando órdenes extorsivas
Somos nosotros, no él, los que usamos la palabra como un accesorio ordinario de nuestra existencia
Somos nosotros, no él,  los que nos quedamos con los odios y los miedos, como la excusa para seguir siendo miserables.
Somos nosotros, el no, el nunca, los que cedemos a la piel y a la religión de la carne
Son ellos, no él quien destruye indefensas crías de tigres  bengalas
Son ellos no él, los que talan bosques, envenenan ríos, golpean niños, bendicen guerras, cobran diezmos, bendicen guerras, roban al pobre, crean fronteras.
Somos nosotros no el, los que no tenemos idea de cómo se inventa una hormiga
O el color del relámpago fulgurante…
O la casa del sol…
O la magnitud del mar…
O la explicación de la atracción  y la gravedad,
o las estrella iridiscentes que habitan la vía láctea
Somos nosotros, no èl, quienes perdemos la esperanza y la conciencia
Aun con la madrugada entre las cejas
Somos nosotros no el, los que huimos hacia ningún lado
Si fuera él y no nosotros, podría quizá estar de acuerdo
Con eso que dicen nosotros –Dios no existe-
Pero son nosotros quien lo dice, los humanos no  El…
Las montañas y los vientos nos miran con furor
Dios es inocente. 

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